domingo, 26 de abril de 2009

Si funciona y funciona muy bien.

Domingo por la tarde, el crujido de madera debajo de la cama y el desnivel del colchón del lado mío me decía que “algo” andaba mal, ese dia tenia la encomienda de limpiar el cuarto y así lo quise hacer al puro estilo “tony frias” …o sea…sacar todo y tirar a la basura todo, aunque este método tiene el inconveniente del costo económico que supone reponer muebles viejos por nuevos, así que ya que no tenia otra opción que limpiar al estilo “tradicional” aproveche también para darle un vistazo a la parte baja del lecho conyugal y he ahí que veo que una de las bases de la cama tenia el travesaño, larguero, soporte o como lo quieran llamar totalmente partido a la mitad, “que raro” pensé y luego revire “sera por los años de servicio jejeje” pensé para mis adentros, después de un minucioso examen del daño (como de 2 segundos) llegue a la conclusión de que necesitaba comprar una base nueva …eso si…reforzada…jajaja…busque el voluminoso libro de la sección amarilla y busque en la sección de bases para cama a los proveedores de tan necesario producto conyugal, tan necesario que cuando te casas no importa si no tienes casa, refri, estufa o que comer…si tienes onde dormir…tienes todo.  Marque y como era de suponerse en día domingo la mayoría no contestaron el teléfono, marque a las tiendas mas grandes, aquellas que compran una pagina completa de publicidad y si estaban abiertos!!!  La primer tienda tenia la base de la medida solicitada, al preguntar el precio casi se me cae el teléfono de la mano, ¡costaba el doble de lo que me costo el colchón tamaño King Size! La vendedora amablemente me explico que la razón del precio alto de esta base era que su construcción tenia maderas finas con acabados de lujo y me lo enviaban a la casa en 30 minutos o era gratis, pagaría al recibir,  igualmente de amable le dije que otro día le llamaria para hacer el pedido, marque al segundo en tamaño de publicidad y contesto otra dama, no tenia el tamaño adecuado para el colchón pero lo podía mandar hacer a la medida, lo entregaba en 5 días y el costo no era tan oneroso como el anterior proveedor, le di las gracias por la información y le dije que si no encontraba otra solución que fuera mas rápida y económicamente viable le llamaría, “la tercera es la vencida” pensé, analizando con detalle los nombres de prospectos reconocí al proveedor que nos había vendido las bases la primera vez, marque y contestaron, tenia la base del tamaño correcto, el mismo tono de pintura y el precio era igual a 5 pizzas de tamaño grande con doble queso!!! Hice el pedido y al momento de intentar darle la dirección de entrega me interrumpe la señorita “no tenemos entrega a domicilio señor, tiene que pasar por ella” no lo podía creer después de pasar 10 minutos de mi vida buscando afanosamente esa base el destino se negaba a darme ese gusto, molesto y de mala gana cancele el pedido le di las gracias a la señorita y colgué el teléfono, “ni modo de subir la base al techo del vocho” pensé, pero no me iba a rendir tan fácil, esa noche iba a “dormir” bien, sin rechinidos ni caídas abruptas, Sali al patio y busque “algo” que sirviera de soporte y ahí estaba…un bloque de concreto de 10x20x40 cms mi mente brillo con todas las probabilidades de uso, lo tome sin titubeos lo revise que no tuviera arañas entre los orificios y lo adopte como el hijo que nunca tuve …o sea…rectangular y duro…en fin…lo coloque justo debajo del madero partido y ooohh decepcion!! Era demasiado bajo, le faltaban como 3 cms de altura para que el soporte descansara sobre el bloque…mi mente estaba extasiada y en menos de una milésima de segundo la respuesta vino como iluminación del cielo “¡la sección amarilla!” tome ese libro que tantas decepciones me había dado y lo coloque entre el bloque y el madero ¡calzaba justo! Ni mandándolo hacer hubiera quedado tan perfecto, se acabaron los ruidos y escalones en el colchón, ahorre para comprar pizza, recicle un objeto que cuesta muchos arboles y no mas dolores de espalda, la sección amarilla si funciona y funciona muy bien.

domingo, 19 de abril de 2009








Ya sea que se tenga la fotografía como un pasatiempo o como una manera de ganarse la vida tarde o temprano el fotógrafo se topa con situaciones que son algunas veces difíciles de manejar, una de estas situaciones es la fotografía furtiva, que no siempre esta relacionada con el espionaje o los paparazzi, un sábado por la tarde me encontraba en el pueblo de General Cepeda Coahuila y vi a un señor de edad avanzada que por su forma y estilo de vestir me pareció interesante, normalmente encuadro la escena, enfoco y disparo sin previo aviso, pero me pareció una falta de educación no solicitarle permiso ya que lo tenia a escasos 5 metros de distancia (además con el lente de 50mm fijo no tenia manera de ser discreto) me acerque y con una seña mostrándole la cámara le pregunte si podía hacerle una toma, su respuesta rápida y contundente fue “NO” , estoy acostumbrado a estas respuestas en tomas de ciudad pero hasta ese momento nunca en un pueblo donde las personas son mas amables y dispuestas a entablar relaciones con desconocidos, esto me hace reflexionar hasta donde la violencia y la inseguridad ha afectado la vida de todos, ahora se desconfía de todos, no sabemos que intenciones tiene una persona que se nos acerca en la calle, sin importar si tiene buen aspecto o no, todos hemos sido timados, asaltados o amedrentados en alguna ocasión por un desconocido que se nos acerco en la calle o que le dimos algo de confianza en el primer contacto, le enseñamos a los niños a no confiar en nadie ni siquiera en los familiares, a este grado hemos llegado, creo que tendré que considerar seriamente ahorrar para un lente zoom 70-200mm f2.8 que es mas caro que muchas cámaras profesionales, de cualquier forma me las arregle para hacerle la toma de manera furtiva aprovechando el momento en que el señor encendió un cigarro; tomarle fotos a los soldados, policías o a la caravana del Sr. Gobernador cuando se supone que nadie sabe que va en esos vehículos es una cosa, pero tener que hacer tomas furtivas al ciudadano común es solo el principio de cómo se van a poner las cosas en el futuro, tener una cámara fotográfica y apuntarle a las personas en la calle será motivo de llamadas al 066, solo es cuestión de tiempo.